Núm. 204 | 04.06.2008
Desde más de mil lugares llegan los componentes que Hewlett-Packard (HP) utiliza para fabricar sus numerosos productos de electrónica. Son cerca de 7.000 las empresas proveedoras que le suministran y como una de las empresas productoras de tecnologías informáticas más grande del mundo, HP cuenta con una de las mayores cadenas de proveedores del sector. Gracias a las iniciativas que la empresa lleva a cabo con sus proveedores, HP es reconocida internacionalmente como un modelo a seguir. La compañía afirma que desarrolla una política de Responsabilidad Corporativa (RC) “de extremo a extremo”.
Con unos ingresos anuales de 107,7 billones de dólares (67 billones de euros), HP ocupa el decimocuarto puesto del ranking Global Fortune, un listado de referencia sobre las empresas estadounidenses más ricas publicado en mayo de 2008 por la cadena de televisión CNN. Cuenta con cerca de 172.000 empleados a lo largo de su red mundial de filiales. Pero las grandes cifras no se quedan aquí, ya que detrás de este gigante de la electrónica hay una estela compuesta por cerca de 7.000 proveedores distribuidos por 170 países de todo el mundo, sobre todo de Asia y Europa Central y Oriental.
La constante innovación informática o difusionismo tecnológico conlleva una rápida obsolescencia de los aparatos electrónicos. Para producir ese gran volumen de aparatos a bajo coste, el sector de la electrónica disgrega las fases del proceso de producción a lo largo de todo el mundo. SAM, la agencia de rating que evalúa para el índice de sostenibilidad Dow Jones Sustainability Index, afirma que los principales retos del sector son la implementación de estándares ambientales para el tratamiento de los residuos de los productos obsoletos y la gestión responsable de las enormes cadenas de suministro que acompañan a las multinacionales del sector de la electrónica. Esta misma agencia considera que Hewlett Packard está siendo la empresa que mejor afronta estos retos económicos, ambientales y de desarrollo social. De esta manera, la empresa considera el trabajo con la cadena de suministro como una de sus tres prioridades dentro de sus políticas de RC, junto con la gestión y reciclaje productos obsoletos y el ahorro de energía.
Ya en el año 2004 abanderó, junto con otras quince empresas del sector, la creación del Código de Conducta de la Industria Electrónica, conocido como EICC (Electronic Industry Code of Conduct), que nació con el objetivo de “garantizar que las condiciones laborales de la cadena de suministro de la industria electrónica sean seguras, que los trabajadores reciban un trato respetuoso y digno y que los procesos industriales protejan el medio ambiente”, según se manifiesta en el propio Código.
“Es básico que desde la propia industria seamos conscientes de que es imprescindible gestionar la cadena de suministro desde el comienzo porque es una necesidad para que [el resto del proceso] se gestione de forma ética, respetando el medio ambiente y que contribuya a la sostenibilidad” afirma el director de Comunicación Corporativa de HP en España, Manuel López, quien añade que “además, es una manera de diferenciarse”.

Allá donde se trabaje
La filosofía de la RC de Hewlett-Packard se reúne en el SER (Social and Environmental Responsibility), su programa de responsabilidad social y medioambiental, que no sólo se aplica internamente sino que, tal y como cuenta Manuel López, afecta a todos sus proveedores, quienes además deben cumplir con el Código de Conducta EICC “allá donde se trabaje”.
El rasgo diferencial de Hewlett Packard en su trabajo con la cadena de suministro es su trato individualizado a cada uno de sus proveedores según su contexto social y geográfico. Y es que el gigante de la electrónica trata de mejorar el medio ambiente y el entorno social de los trabajadores de las empresas proveedoras, desarrollando actuaciones de Responsabilidad Corporativa adaptadas a cada situación o zona. En China, el programa FISI para la mejora del entorno social y ambiental de 30 de sus proveedores en el país; en Europa Central y Oriental, programas de formación a proveedores directos para que apliquen las políticas de RC a los proveedores de segundo nivel; en Latinoamérica, proyectos conjuntos con las ONG locales para favorecer el desarrollo local.
Un ejemplo más concreto es el proyecto HERproject, dedicado a mejorar la educación y la salud reproductiva de las mujeres de Ciudad Juárez (México), donde se ubica uno de sus mayores complejos de proveedores de la empresa. El proyecto se presentó en abril y se pondrá en marcha en dos importantes proveedores de HP en la zona, como son Pegatron y Foxconn. La iniciativa va dirigida especialmente hacia madres solteras y pretende satisfacer las necesidades médicas y facilitarles educación sobre planificación familiar y cuidado infantil.
Para hacer más fuerte aún su apuesta por mejorar sus políticas de RC dedicadas a su cadena de suministro, HP ha comenzado un plan para mejorar la transparencia y se ha convertido en la primera empresa del sector en hacer pública la lista de sus principales proveedores. En total se ha publicado el nombre de 98 empresas proveedoras, una cifra que a pesar de ser baja, entre ellas se reparten el 95% de los gastos en materiales de ensamblaje de HP.
Además, HP mantiene un programa dirigido a controlar y prevenir los riesgos asociados a una cadena de suministro de dimensión global. En esta línea, la empresa ha comenzado un ambicioso plan de cuatro fases destinado a conseguir “mejorar la salud y las condiciones laborales y de seguridad de las personas que trabajan a lo largo de toda la cadena de proveedores”.
La primera fase consta de un proceso en el que analizan los ‘riesgos’ de sus diversos proveedores, centrando sus actuaciones en aquellas empresas que se encuentren más afectadas por distintos factores negativos, como podría ser la localización en una zona conflictiva o el grado de peligrosidad tóxica que tengan los materiales que manipulan en el proceso de producción. En la segunda fase, los proveedores han de realizar una autoevaluación para comprobar que cumplen con el SER, mientras que el tercer paso consta de auditorías in-situ desde HP y, en caso de encontrar desajustes, se pone en marcha un plan de acción correctiva.
Como paso final se intentan consolidar los logros que se han conseguido a lo largo de este proceso. Para ello HP colabora con las ONG locales “para trabajar directamente con los empleados y gestionar las causas de los desajustes desde la raíz”. Producto de este trabajo, en 2007 se detectaron 661 proveedores de ‘riesgo’ de los que 460 se comprometieron a una autoevaluación sobre el SER y, de entre ellos, HP auditó a 160 y puso en marcha 242 planes de acción correctiva con el fin de subsanar los puntos débiles que encontró durante las visitas a los proveedores. La cuarta fase del plan, la consolidación, se materializó en los foros de diálogo que HP ha creado en China, India, México y Tailandia con más de 150 representantes de las empresas proveedoras.
Eslabón perdido
Pero aunque HP afirma que “los proveedores responden con progreso y un compromiso de mejora constante” ante la implementación del plan, se reconoce que hay un 'eslabón perdido'. Y es que sus proveedores directos tienen a su vez su propia red de proveedores, a los que HP llama proveedores de segundo nivel y con los que la multinacional no tiene una relación contractual directa.
El perfil de los proveedores de segundo nivel atiende a pequeñas y medianas empresas que no tienen los conocimientos ni los recursos necesarios para cumplir con los estándares del SER de HP. Como respuesta a esta problemática la empresa ha comenzado un proyecto de formación de sus proveedores directos para que estos a su vez sean capaces de controlar y ayudar a los proveedores de segundo nivel. El gigante de la electrónica ha escogido la zona de Europa Central y Oriental para lanzar esta iniciativa y comprobar sus resultados antes de extenderla al resto de su cadena de suministro. Así, HP colabora en el proyecto CESR, Central European Supplier Responsibility (Central Europea de Responsabilidad en los Proveedores), financiado por la Comisión Europea y que tiene la finalidad de “ayudar en aspectos relativos a la mejora de las actuaciones sociales y medioambientales en los pequeños y medianos proveedores que, de forma directa o indirecta, están relacionados con grandes empresas multinacionales”.

Manuel López, el responsable de Comunicación Corporativa de HP en España, adelantaba que se pretende consolidar lo ya conseguido y continuar profundizando en los proyectos de Responsabilidad Corporativa dentro de la cadena de suministro. “Vamos a seguir con esto y mucho más”, manifestaba con entusiasmo.
López afirma que los resultados están siendo positivos y asegura que desarrollar una política de RC en la cadena de suministro “es positivo, hace nuestros costes competitivos y además es materia de diferenciación para HP”.
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*Un camino empedrado para la OLPC
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Día - Hora: 09.06.2008 - 18:33:13
angel
enterado,buen articulo.