Bridgestone Corporation ha ganado el Public Eye Global Award 2007. La multinacional japonesa recibió este triste reconocimiento a principios de año por su “irresponsable comportamiento corporativo”. Bridgestone es acusada de mantener a los trabajadores de su plantación de caucho en Liberia en condiciones cercanas a la “esclavitud”, consentir el trabajo infantil y contaminar el río adyacente a sus instalaciones.
De forma paralela al Foro Económico Mundial celebrado cada año en Davos, las ONGs Berne Declaration y Pro Natura entregan sus premios Public Eye Awards dedicados a designar a las empresas que más han destacado por su comportamiento irresponsable.
Los ganadores surgen de una consulta abierta a todas las ONGs del mundo que quieran presentar una candidatura. Bridgestone ha sido la empresa más destacada a nivel internacional entre los 40 candidatos presentados en esta última edición. Su caso lo presentó la campaña Stop Firestone dedicada a denunciar la situación de los trabajadores de la Firestone Natural Rubber Company.
Bridgestone es una gran corporación constituida por 440 filiales que dan trabajo a más de 125 mil trabajadores repartidos por todos los continentes. Desde Costa Rica a Japón pasando por Liberia, China, Indonesia o Australia. Un entramado de sociedades que tiene como producto estrella los neumáticos pero que también se dedica, entre otros, a la fabricación de componentes industriales, la fórmula uno, los palos de golf, las bicicletas o el caucho natural y el latex.
Dentro de la corporación la filial más significativa es Bridgestone Americas Holding Inc., la división norteamericana de la multinacional japonesa. El origen de esa compañía data de agosto de 1900. Entonces un emprendedor de treinta y un años llamado Harvey S. Firestone fundó la Firestone Tire & Rubber Company, una empresa de 12 empleados dedicada a la producción de neumáticos en Akron, una ciudad del estado norteamericano de Ohio. En 1988 la empresa es comprada por Bridgestone por 2,6 billones de dólares y pasa a convertirse en la mayor empresa del mundo dedicada a la producción de neumáticos y caucho.
Al adentrarse en el holding americano se encuentra otra empresa, algo más pequeña, pero poderosamente significativa en la trayectoria presente y futura de la división norteamericana, la Firestone Natural Rubber Company situada en Liberia.
Esta empresa, su historia y sus trabajadores centran la polémica que ha llevado a Bridgestone a ganar un premio por su falta de ética y a una coalición de ONGs de Estados Unidos y Liberia a iniciar la campaña en su contra.
La campaña Stop Firestone
En 1926 Harvey Firestone decidió que su compañía necesitaba producir su propio caucho y para ello, arrendó un terreno de selva en Liberia. Hoy aquella plantación se ha convertido en la mayor finca del mundo dedicada a la producción de caucho natural con una superficie de casi 500 kilómetros cuadrados y 8 millones de árboles de los que se extrae el caucho natural. La Firestone Natural Rubber Company da trabajo a aproximadamente 6.000 personas y es proveedor no sólo de Firestone North American Tire sino de otras empresas industriales que necesitan de latex para la fabricación de sus productos. El caucho está presente en más de 40.000 productos usados en el mundo y el consumo mundial actual es superior a 8 millones de toneladas.
El caucho natural es muy importante en el negocio de Bridgestone. En el año 2006 el beneficio neto de la corporación cayó cerca de un 47% por la subida del precio del petróleo, el caucho y otras materias primas. En Estados Unidos Firestone es el proveedor líder de latex natural concentrado. La estrategia de crecimiento de la empresa se apoya en parte en la diversificación de sus productos y en este sentido, el caucho natural y los polímeros constituyen unos de sus mercados en desarrollo. Para este año la empresa, en previsión de una cierta recesión como producto del envejecimiento de los árboles y las inversiones requeridas, ha puesto en marcha un “agresivo” plan de replantación para afrontar la demanda futura.
En el caso de Liberia esta estrategia se ha reflejado en la renovación en 2005 del acuerdo de concesión sobre la plantación entre Gobierno y Firestone. Esta renovación ampliaba el derecho de explotación de Firestone de 2025 a 2042 asegurando a la empresa que su inversión en replantación estaba asegurada. Además, Firestone apoya las explotaciones de granjeros independientes facilitándoles nuevos árboles y asesoramiento. En total, la empresa informa de que invertirá más de 100 millones de dólares en los próximos 20 años para desarrollar la industria del caucho en el país africano.
En estos 80 años de historia de la Firestone Natural Rubber Company el mercado del caucho natural ha crecido y se ha desarrollado extraordinariamente, sin embargo, las ONGs acusan a esta empresa y a Bridgestone como propietaria de mantener a sus empleados en condiciones similares o peores a las del año 1926.
La vida en la plantación
Dentro de la plantación la mayor parte de los trabajadores se dedican a ir árbol por árbol recogiendo de los troncos el latex, componente esencial del caucho, que segrega la planta. Según estas organizaciones la empresa impone una cuota diaria a los trabajadores que supera con mucho el límite de lo razonable para una jornada de trabajo. En una entrevista concedida por el presidente de la empresa en 2005, Daniel Adomitis declaró que cada trabajador tenía que recoger diariamente latex de 650 árboles empleando dos minutos en cada uno. Las ONGs denuncian que, asumiendo que empleara dos minutos en cada árbol, un trabajador tendría que trabajar 21 horas al día y visitar 1000 árboles para cumplir con los 204kg de cuota diaria establecida por la compañía.
Sin embargo, este no es el peor de los problemas, ya que si los trabajadores no cumplen con su cuota son penalizados y cobran la mitad por ese día de trabajo. Esto ha provocado que los empleados recurran a la ayuda de sus hijos para cumplir con su cuota. Los niños deben cargar y manipular productos tóxicos como sus padres y desarrollan su infancia en la plantación. Así familias enteras se ven inmersas en un círculo de pobreza perpetuado en la dependencia de la plantación.
Al mismo tiempo, la campaña afirma que los trabajadores viven, en su mayoría, en cabañas sin electricidad, agua corriente o saneamientos; y que la asistencia sanitaria no está generalizada. Los trabajadores y sus familias viven en una inmensa plantación, aislados del mundo y totalmente dependientes de los servicios que Firestone les quiera proveer. Además, la ONG liberiana Green Advocates, miembro de la coalición, denuncia que la plantación vierte productos químicos durante todo el día al río Farmington. El río, que según la ONG está “virtualmente muerto” era medio de vida y alimento para los pueblos situados en su ribera en su camino al Atlántico. Las protestas de todas estas comunidades han sido ignoradas por Firestone.
Mientras Bridgestone no se hace eco de estas acusaciones y las únicas noticias que ha difundido este año sobre su empresa en Liberia hacen referencia a su acción social en el país. Por su parte la Firestone Natural Rubber Company responde que los empleos que genera en el país son estables comparados con la situación del mercado laboral local, que su fuerza de trabajo recibe salarios que, no sólo están de acuerdo con el convenio colectivo acordado libremente con los sindicatos, sino que exceden de lejos los estándares laborales de Liberia. Afirman que sus trabajadores peor pagados, un 15% de la plantilla, recibe un salario medio más de tres veces mayor que la media mensual de un trabajador liberiano, y que estos empleos son codiciados por sus beneficios sociales.
En cuanto al alojamiento, la empresa defiende que tras 14 años de guerra civil las instalaciones están dañadas y trabaja activamente por mejorarlas. Sobre los daños ambientales, dicen no conocer ningún impacto negativo como producto de sus actividades aunque pretenden poner en marcha un plan de gestión medioambiental.
Un país herido
La situación de Liberia en las últimas décadas ha sido muy difícil. Desde el golpe de estado de 1980 el país ha pasado por catorce años de guerra, el gobierno corrupto y autocrático de Charles G. Taylor y un largo proceso de pacificación que ahora empieza a encontrar un cauce democrático más tranquilo tras la elección en 2005 de Ellen Jonson Sirleaf como presidenta. El rastro de esos largos años se manifiesta en infraestructuras destruidas, más de medio millón de personas desplazadas o refugiadas, 270 mil muertos, una esperanza de vida que apenas supera los cuarenta años, una tasa de escolarización inferior al 35%, el 80% de la población en paro y un deuda externa de 3,7 billones de dólares. En este contexto el caucho es el segundo artículo de exportación y Firestone el mayor generador de empleo del país.
Sin duda, un entorno difícil para el emprendimiento y el desarrollo empresarial. La cuestión es si los entornos difíciles pueden justificar una gestión empresarial socialmente muy mejorable o son el entorno preciso para amparar una gestión socialmente irresponsable.
En mayo de 2006 Naciones Unidas publicó el informe “Derechos humanos en las plantaciones de caucho de Liberia: explotando el futuro” donde facilitaba datos que ponían de manifiesto la lamentable situación social de las plantaciones de todo el país. Según el informe, los trabajadores viven “condiciones laborales inaceptables”. En suma, el documento ratifica las acusaciones de las organizaciones sociales afirmando que los trabajadores de las plantaciones de caucho de Liberia no cuentan con unos derechos laborales protegidos, no son remunerados de forma justa, carecen de acceso a servicios básicos, viven con sus familias en “condiciones deplorables” y que, efectivamente, los niños trabajan para ayudar a sus familias por las dificultades para acceder a un centro educativo, el hecho de nos ser registrados al nacer o por la pobreza que les hace imprescindibles para el mantenimiento familiar.
Del mismo modo, se constata la existencia de vertidos químicos en los ríos y el reasentamiento forzoso de pueblos enteros que deben abandonar sus tierras ante el avance de las plantaciones.
En concreto respecto a las empresas responsables de estas plantaciones, el informe señala que incluso las nuevas concesiones realizadas por el Gobierno en 2005 “han limitado o no han establecido salvaguardas para los derechos humanos, dejando a las comunidades de las plantaciones a la voluntad de las empresas sin un control o regulación por parte del gobierno nacional”.
El texto hace mención expresa a Firestone y establece unas recomendaciones específicas para la empresa encaminadas a que la compañía establezca relaciones de cooperación con los ministerios competentes y las organizaciones civiles para garantizar una gestión de su plantación que acabe con la precaria situación laboral y social de los trabajadores y sus familias, y con el trabajo infantil.
Además, como parte de su campaña la coalición que conforma Stop Firestone ha interpuesto una demanda a Firestone en nombre de 35 empleados que han trabajado en las plantaciones desde niños y cuyos hijos trabajan en la actualidad. Con ello quieren llamar la atención de los consumidores norteamericanos, responsables de, al menos, la mitad de los ingresos de la corporación.
El 26 de junio un tribunal de Indiana aceptó la demanda sobre trabajo infantil contra Bridgestone Corporation; Bridgestone Americas Holding Inc.; Bridgestone Firestone North American Tire; BFS Diversified Products; Firestone, Firestone Natural Rubber Company y su presidente Daniel J. Adomitis; y la Firestone Plantation Company y su presidente y gestor Charles Stuart. Es decir, todas las filiales y gestores implicados en el uso y la explotación del caucho natural procedente de Liberia.
A principios de 2007 la multinacional anunciaba la creación del denominado Comité de Promoción de la Integración de la RSC dirigido por su presidente. Su tarea es evaluar la situación en la empresa de las actividades relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa e identificar los temas esenciales en esta materia, con el fin de formular una política de RSC global para todo el Grupo Bridgestone al final de 2007. Parece que este año lo tendrán fácil para identificar, por lo menos, una prioridad.
Más información en:
www.firestonenaturalrubber.com
www.bridgestone.com
www.publiceye.ch
www.stopfirestone.org
www.laborrights.org