Núm 201 | 13.05.2008
La Comisión Europea ha decidido retrasar la aprobación de nuevos transgénicos y pedir más dictámenes científicos a la Agencia de Seguridad Alimentaria (ASA) para confirmar o no la seguridad de varios organismos genéticamente modificados (OGM) cuyos casos están pendientes.
Bruselas destacó que el sistema europeo de aprobación de transgénicos en base a su seguridad es el "más estricto del mundo", pero quiere asegurar que funciona adecuadamente. Dicho sistema se fundamenta en criterios de seguridad, elección del consumidor y protección de la biodiversidad.
A pesar de dilatar las decisiones sobre los OGM, la Comisión afirmó que continuará cumpliendo con su "responsabilidad" y ultimando los casos sobre los que debe tomar una decisión. Y lo hará basando sus decisiones en datos científicos, por lo que reafirmó su confianza en la alta calidad de la Agencia de Seguridad Alimentaria para evaluar el impacto medioambiental a largo plazo de los transgénicos.
Entre los casos pendientes de resolución, y para los que la Comisión ha pedido a la agencia más información sobre los efectos de dichos transgénicos, figuran un transgénico de patata y tres híbridos de maíz. También requirió más información científica sobre el transgénico de maíz Bt11 y 1507, en relación a su aplicación para el cultivo, y sobre el OGM de arroz LL62.