EDITORIALES

Tremenda confusión

2008 no será el año en el que la Responsabilidad Corporativa desaparezca de la agenda empresarial

 Núm. 194 | 11.03.2008

El pasado martes, día 5 de marzo, 'El País' publicaba en su edición catalana una tribuna de Antonio Argandoña, profesor de la escuela de negocios IESE, titulada “¿Réquiem por la responsabilidad social corporativa?”. En ella Argandoña se hacía eco de un artículo de 'The Financial Times' que pronosticaba que 2008 verá el final de la Responsabilidad Corporativa (RC).


Tanto el 'The Financial Times' como Antonio Argandoña parecen coincidir en que la Responsabilidad Corporativa será en breve sustituida por otra moda del ‘management’ y apuntan hacia la sostenibilidad como ese nuevo juguete de gestores y compañías.  No cabe rodeo, esto es una tremenda confusión  ¿Qué es lo que se plantea? ¿Que la RC y la sostenibilidad no tienen nada que ver?


La Responsabilidad Corporativa no es más que una forma de designar las estrategias desarrolladas por las empresas para alcanzar la sostenibilidad.  Si durante este año se habla directamente de sostenibilidad y menos de Responsabilidad Corporativa solo querrá decir que las organizaciones, sus consultores, los medios y la sociedad en general tienen mucho más claro hacia donde debe ir el modelo de desarrollo empresarial y económico.


Sin embargo, es dudoso creer que en el margen de estos doce meses las empresas de este planeta en su conjunto van a mejorar tanto en su gestión y modificar tanto la naturaleza de su negocio, que serán todas sostenibles al llegar Navidad. 


No, la Responsabilidad Corporativa no va a desaparecer en 2008 ni siquiera en manos de un retroceso económico. ¿O acaso alguien espera que en unos meses Nike o Inditex reviertan su política de derechos laborales con los proveedores, BBVA abandone su nueva política de Inversión Socialmente Responsable y se abra una lista para darse de baja en el Pacto Mundial? Improbable.


Es arriesgado y ciertamente paternalista considerar que se tienen más elementos de juicio que los empresarios que están dedicando su tiempo y sus recursos a configurar una estrategia de sostenibilidad  que ya está dando sus frutos en términos económicos.  Ahí está precisamente para demostrarlo  la familia de índices de sostenibilidad de FTSE y el inminente lanzamiento del FTSE4Good IBEX en España.


Lo que sí es una realidad es que al calor de la RC ha germinado una variopinta industria compuesta por todo tipo de profesionales y empresas que ofrecen servicios y competencias etiquetados como de Responsabilidad Corporativa. Sin embargo, al contrario de lo que opina Antonio Argandoña, un posible retroceso económico  no acabará con este sector sino que servirá para cribar a aquellos que no practican una verdadera estrategia de RC. 


Los gestores y empresas que no saben gestionar la RC porque ignoran sus aportaciones a la sostenibilidad serán los que sucumbirán cuando arrecie la situación económica.  Aquellos que la interpretan y practican como un asunto de imagen, que engrosan el presupuesto de la empresa con eventos de relaciones públicas o marketing revestido de responsabilidad social sencillamente tendrán que dejar estos métodos porque no conducen a la sostenibilidad, no aportan ningún valor estratégico. 


Por otro lado, hay que recordar que en tiempos de dificultades se adjudican responsabilidades a quienes pueden afrontarlas. Si la situación económica empeora y se produce tensión social, la población buscará a quien adjudicar las responsabilidades aplicando ese principio de la práctica legal anglosajona, denominado ‘deep pocket principle’, que recomienda demandar a quien puede afrontar el pago, es decir, las empresas.  Entonces las mejores prácticas de RC surgirán como una herramienta para anticipar y gestionar las demandas sociales y sus riesgos e incertidumbres asociadas.


De este modo, las mejores estrategias de Responsabilidad Corporativa ganarán entidad y sentido cuando la coyuntura empeore, cuando el escenario cambie y haya que encontrar nuevas ideas que resuelvan las dificultades de otro ciclo económico. Las empresas que hayan desarrollado una RC con valor estratégico no se habrán cerrado a las nuevas oportunidades de negocio, vinculadas a la reducción de emisiones, la búsqueda de combustibles alternativos, la retención del talento y, en general, a los retos de un futuro condicionado por el medio ambiente y los mercados globales que ya está aquí.


Si la RC es una moda es un debate superado que ya resuena con muy poca fuerza en el mundo empresarial. Lo que empieza a estar superado es una Responsabilidad Corporativa mal entendida, leve, limitada, dedicada a la nota de prensa y al folleto. Esa es la gestión abocada al fracaso en 2008: una interpretación de la Responsabilidad Corporativa de las empresas que no entiende de sostenibilidad.


BLOG

7 Comentarios
  • 1

    Día - Hora: 08.04.2008 - 20:23:35

    einestzara

    Pilar, siento un gran respeto y aprecio por el profesor Argandoña y reconozco su espléndida labor docente. Yo tuve la suerte de tenerle como profesor de macroeconomía superior en la Facultad de Económicas de Barcelona. Le recuerdo como uno de los mejores profesores que tuve en los cinco años que pasé en aquella casa, aunque sus planteamientos ideológicos estuvieran en las antípodas de los míos. Si Argandoña no dijo exactamente en EL PAÍS lo que dice este editorial que dijo, entonces deberías lanzar tus críticas al autor del editorial de responsables.biz por sacar de contexto la opinión de Argandoña; no a mí que, de entrada, ya digo que no he leído el artículo y que me sorprende lo que se dice.

  • 2

    Día - Hora: 18.03.2008 - 11:02:29

    Pilar Garcia

    Victoria, no creo haberme confundido porque en ningun momento hablé de ataque. Lo que digo es que el articulo de Argandoña (Txomin, me parece que calificar de contribucion al debate academico un articulo en El Pais me parece excesivo: para el debate academico se utilizan otras vias)va más alla de afirmar que las empresas que lo estan haciendo mal sufriran mas la crisis. Que los departamentos de RSC son esenciales es algo que aun esta por demostrar, y no por que lo hagan mal o bien, sino porque aun son pocas las empresas que los dotan de los recursos necesarios para realizar su funcion.
    En cualquier caso, en el terreno de las opiniones, calificar de confusion me parce, cuanto menos, tan atrvido como la posicion de einestzara, descalificando un articulo que no ha leido.

  • 3

    Día - Hora: 15.03.2008 - 22:08:24

    Victoria Martín

    Coincido con Txomin. Creo que Pilar se ha confundido. No veo en este editorial un ataque al profesor.

    El trasfondo del texto es precisamente lo que señalas, Pilar: las empresas que están usando la RC como catapulta para potenciar su buena imagen suprimirán sus departamentos de RC en cuanto vengan los malos tiempos. Hace años pasaba lo mismo con los departamentos de comunicación. Hasta que se demostró que son esenciales, al igual que lo son los de Responsabilidad Corporativa, si de verdad forma parte de la filosofía de la empresa.

    El problema es que, al igual que ocurrió con los departamentos de comunicación, los de RC tendrán que demostrar que son útiles, si no imprescinbles, para salir de la crisis.

  • 4

    Día - Hora: 14.03.2008 - 14:27:04

    TXOMIN

    Rafa y Pilar, si la aportación al debate academico que hace en su articulo el proferor Argandoña desde su cátedra es que hay empresas malas y frivolas que lo hacen mal, creo que está un poquito superado.

  • 5

    Día - Hora: 14.03.2008 - 13:13:29

    rafa

    Muy de acuerdo con Pilar. Las empresas con los tipos de RSC que Clive Crook calificaba como RSC Falsa, RSC Nociva o Virtud Prestada (filantropía con el dinero de otros -los accionistas-) son las que abandonaran sus prácticas que no hacen más que dervirtuar el auténtico concepto de RSC. De las otras es el futuro.
    Saludos.

  • 6

    Día - Hora: 13.03.2008 - 17:14:47

    Pilar Garcia

    Creo que la valoración presentada del artículo de Argandoña refleja una lectura muy superficial y una escasa compresnión del fondo del tema, cuando un reconocimiento explícito de no haberlo leido pero, eso sí, opinar. Para alegría de muchos, el prof. Argandoña no se ha cansado en absoluto de su Cátedra sino que, por el contrario, la está llenando de contenido real. Lo que plantea el artículo no es otra cosa que el necesario filtrado en el mundo y mundillo de la RSC más soft y edulcorada. Aquellas empresas en las que la RSC ha calado hondo y responde a unos valores vividos, se mantendrá. En aquellas otras -que las hay- en las que la responsabilidad no es más que una labor de maquillaje y presencia estratégica en los medios, las grandilocuentes memorias volarán junto con los escasos recursos económicos dedicados a tales actividades, a la más mínima señal de recesión.
    Y si no, al tiempo
    Una alumna permanente de Argandoña (1993- ...)

  • 7

    Día - Hora: 11.03.2008 - 12:47:18

    einestzara

    No he leído el artículo del profesor Argandoña en El País, pero me parece sorprendente que se pronuncie en estos términos. Puede que ya no le satisfaga su cátedra de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo de la Caixa y quiera volver a dedicar su capacidad intelectual (que no es poca) a la Teoría Económica pura. Sólo espero que a estas alturas ya haya renunciado a las obras y las pompas ultraliberales de Milton Friedman.

    Un ex-alumno (1974) de Argandoña

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